Meriden lawmakers host forum on school spending

Legisladores de Meriden organizan foro sobre gastos escolares

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MERIDEN — As municipalities work on local school budgets, state Reps. Hilda Santiago, Cathy Abercrombie and Michael D. Quinn hosted a virtual forum on education funding.

The event this week featured a presentation by Erika Haynes, director of community engagement for the School and State Finance Project, an organization looking to “increase awareness about Connecticut’s education finance system and the need for an equitable, unified funding formula that treats all students fairly and strengthens schools and communities.” 

Haynes explained that the state provides about $4.5 billion to local school districts, with additional money coming from federal and local sources.

In Meriden, spending per pupil is lower than in surrounding communities, according to a comparison Haynes presented. When combining federal, state and local dollars, Meriden has a per pupil spending of $14,041, behind Middletown at $19,648, Hamden at $20,172 and Bristol at $15,936.  About 76.5% of Meriden students are considered low income, compared to 49.7% in Middletown, 48.9% in Hamden and 53.9% in Bristol.

“This is important because when students come from an economically disadvantaged environment, they have different needs than students who are not coming from that environment,” Haynes said. “At the end of it all there's really a greater investment that needs to happen for students who are coming from that environment.”

About 16.8% of Meriden students are English learners; 3.9% in Middletown, 6.3% in Hamden and 5.3% in Bristol. Students with disabilities or unique learning needs make up 21% of the student population in Meriden, compared to 14.6% in Middletown, 18.3% in Hamden and 20.4% in Bristol. Meriden also has the highest number of students who self-identify as Black, indigenous or people of color (BIPOC), with 73.6%. Middletown students in that category represent 54.5% of the total, versus 66% in Hamden and 46.3% in Bristol.

All of those numbers play a role in how much is spent on education in each town.

“Meriden invests more than the state average in instruction and instructional services,” Haynes noted.

Before explaining how money gets to Meriden schools, she spoke about the role of wealth and property taxes in the school districts.

“One of the most fundamentally flawed parts of the education funding system is how we rely on local property taxes,” she said.

Haynes feels some wealthier communities do not have to “work quite as hard” to fund education. She noted some residents of wealthier communities pay a lower amount in property taxes, even if their properties are worth more.

“It costs a lot of money to be poor in communities,” she said.

Cost sharing

Meriden, like other school districts, receives education funding from the state based on the Education Cost Sharing formula, starting with a base amount of $11,525, which is the cost to educate a student with no additional learning needs, per the Connecticut General Assembly, she said. The ECS funding goes from the state to municipalities, which decides how much to invest in education and then the funds are passed on to the schools, she said.

Some factors that impact ECS funding are the number of students in a municipality, the number of economically disadvantaged students and the number of students learning English.

The city’s education budget also relies on property taxes. Cities and towns need to make up the difference between what their local public school system receives from state and federal sources and the local public school district’s budget. 

Haynes encouraged the public to take a look at the city’s education budget. The current year’s budget can be found at tinyurl.com/2bhe97mj.

She also encouraged residents to attend Board of Education meetings and to voice their priorities to legislators and the school board.

During the meeting, there was an opportunity for comments and questions.

Santiago said she doesn’t necessarily agree with the organization using the BIPOC term because it doesn’t separate the Hispanic and Latino population, “which is very large in the city of Meriden.”

“This is something that we are tackling at the Black and Puerto Rican Caucus at the state level because it seems that the real numbers are not being seen there,” she said.

For more information about the School and State Finance Project, visit https://ctschoolfinance.org.

Reach reporter Karla Santos at ksantos@record-journal.com.


MERIDEN - Mientras las municipalidades trabajan en los presupuestos de las escuelas locales, los representantes estatales Hilda Santiago, Cathy Abercrombie y Michael D. Quinn organizaron un foro virtual sobre la financiación educativa.

El evento ofreció una presentación por Erika Haynes, directora de participación comunitaria para el School and State Finance Project, una organización que busca “aumentar el conocimiento del sistema de financiación educativo de Connecticut y la necesidad de una fórmula de financiación unificada y equitativa que trate a todos los estudiantes justamente y que fortalezca a las escuelas y las comunidades”.

Haynes explicó que el estado provee aproximadamente $4.5 billones a los distritos escolares, con fondos adicionales provenientes de fuentes federales y locales.

En Meriden, los gastos por estudiante son más bajos que en otras comunidades vecinas, de acuerdo a la comparación que presentó Haynes. Cuando se combinan los dólares federales, estatales y locales, Meriden tiene un gasto de $14,041 por estudiante, detrás de Middletown con $19,648, Hamden con $20,172 y Bristol con $15,936. Aproximadamente, 76.5% de los estudiantes de Meriden se consideran de bajos ingresos, en comparación al 49.7% en Middletown, el 48.9% en Hamden y el 53.9% en Bristol.

“Esto es importante porque los estudiantes vienen de un ambiente de desventaja económica; ellos tienen necesidades diferentes que otros estudiantes que no vienen de ese ambiente”, dijo Haynes. “Al final de todo, una inversión más grande tiene que ocurrir para los estudiantes que vienen de ese ambiente”.

Aproximadamente, el 16.8% de los estudiantes en Meriden son estudiantes de aprendizaje de inglés; en Middletown estos representan un 3.9%; en Hamden un 6.3% y en Bristol un 5.3%. Los estudiantes con discapacidades o necesidades de aprendizaje únicas componen el 21% de la población de estudiantes en Meriden, en comparación con el 14.6% en Middletown, el 18.3% en Hamden y el 20.4% en Bristol. Meriden tambien tiene el número de estudiantes que se identifican como Negros, Indígenos o personas de color (BIPOC) más alto, con el 73.6%. Los estudiantes de Middletown en esta categoría representan el 54.5% del total, versus el 66% en Hamden y el 46.3% en Bristol.

Todos esos números desempeñan una función específica para determinar cuánto se gasta en educación en cada pueblo o ciudad.

“Meriden invierte más del promedio estatal en instrucción y servicios educativos”, señaló Haynes.

Antes de explicar cómo el dinero llega a las escuelas de Meriden, ella habló sobre la función de la riqueza y los impuestos de propiedades en los distritos escolares.

“Una de las partes fundamentalmente más defectuosa del sistema de financiación educativa es cómo dependemos de los impuestos de propiedad local”, dijo.

Haynes piensa que algunas de las comunidades más ricas no tienen que “trabajar tan fuerte” para financiar la educación. Ella explicó que algunos residentes de comunidades más ricas pagan una cantidad menor de impuestos de propiedad, aunque sus propiedades valgan más.

“Cuesta mucho dinero ser pobre en las comunidades”, aseguró.

Gastos compartidos

Meriden, como otros distritos escolares, recibe financiación educativa del estado basado en la fórmula de Costos Educativos Compartidos (ECS por sus siglas en inglés), comenzado con un importe base de $11,525, el cual es el costo de educar a un estudiante sin ninguna necesidad de aprendizaje adicional, de acuerdo al Connecticut General Assembly, dijo. La financiación de ECS va de estados a municipalidades, las cuales entonces deciden cómo invertir en la educación y luego le pasan los fondos a las escuelas, explicó.

Algunos factores que impactan la financiación de ECS son los números de estudiantes en la municipalidad, el número de estudiantes de desventaja económica y el número de estudiantes aprendiendo inglés.

El presupuesto educativo del pueblo también depende de los impuestos de propiedades. Las ciudades y los pueblos tienen que reponer la diferencia entre lo que el sistema escolar público local recibe de las fuentes estatales y federales, y el presupuesto del distrito escolar público local.

Haynes anima al público a analizar el presupuesto educativo de la ciudad. El presupuesto anual actual se puede conseguir en tinyurl.com/2bhe97mj.

También anima a los residentes a asistir a las reuniones de la junta de educación y a expresar sus prioridades a los legisladores y a la junta escolar.

Durante la reunión hubo oportunidad para comentar y hacer preguntas.

Santiago dijo que ella no necesariamente está de acuerdo con el uso del término BIPOC por la organización, porque no separa a la población hispana y latina, “la cual es muy alta en la ciudad de Meriden”.

“Esto es algo que estamos abordando en el Comite Negro y Puertorriqueño a nivel estatal porque parece que los numeros reales no son visibles ahí”, dijo.

Para mas informacion acerca del School and State Finance Project, visite a https://ctschoolfinance.org.

Traducción por Lizandra Mejías-Salinas, Comunidad Hispana de Wallingford.


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